jueves, 3 de diciembre de 2009

el huevo o la gallina



Pagar impuestos es a muchos lo que a una gallina es poner un huevo de dinosaurio. Dolor, sudor frio, pánico, odio, ojos saltados y la perpetua sensación de haber sido violados por el faro de Alejandría, sin haber recibido ni un besito.

La discusión de siempre es si fue primero el huevo o fue primera la gallina. Con los impuestos la cosa va por ahí ¿un estado debe cobrar impuestos y luego dar servicios, o debe darlos y luego cobrar los impuestos?

Algunos creen que está bien pagar impuestos pero rechazan la idea, pues saben que no reciben nada del Estado. A ellos hay que reconocerles que la educación pública es una mierda, la seguridad ciudadana es una quimera, las carreteras vecinales son solo una promesa, la administración de justicia es angustiante y la salud es una Chang. En algo se corrige la incompetencia del estado cuando te permite descontar de tus impuestos los gastos de salud y educación, pero en el resto de asuntos eso suena a estafa.

Otros reconocen que en nuestro país la cultura tributaria es reciente y que debe haber plata antes de hacer las cosas. Los impuestos no son solo un pago a cambio de cosas como las que ya mencioné, sino el derecho de piso por vivir de alguna manera en un país que de alguna manera (algunas veces milagrosa, otra por puro status quo) te ha dejado producir. Como el funcionamiento de un banco que primero debe tener dinero y luego lo presta.

Mucho más profundo y real resulta el concepto de impuesto que se aplica en todo el planeta: el bien colectivo y punto. En pocas palabras se paga impuestos no para recibir directamente algo sino para que otros lo hagan. Puestos de acuerdo en que hay que pensar en el resto de personas y no encerrarse egoístamente, la pregunta siguiente seria: ¿Quién de la colectividad recibe, educación, salud y seguridad a un ritmo igual al que se están cobrando los impuestos? Aquí tal vez está la pata que la falta a la mesa del estado.

Por cierto el profesor David Papineu resolvió el problema del huevo y la gallina con el siguiente razonamiento: “si una cangura pusiese un huevo y de él saliera un avestruz, el huevo seria de canguro no de avestruz, asi que primero sería el huevo y luego el ser que de él salga”

Si a ustedes les parece una mentira eso de pagar impuestos, imagínense la cara de papá canguro.


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